martes, 12 de abril de 2016

Abrí los parpados lentamente con un leve estremecimiento debido al mal sueño que había tenido hace unos instantes, sentí esa sensación incómoda de que alguien me observaba, elevé la mirada nublada y lo miré allí al fanfarrón de Greg bebiendo su cerveza como de costumbre mientras me miraba fijamente me limité a callar ni siquiera me apetecía verle la cara, él le dio otro trago de cerveza y al fin respondió.
—Tú mamá va a ser desalojada.—Elevó entre sus manos aquel documento de papel color salmón e indicó.—Aquí lo dice.—Dijo tomándose el tiempo para saborear mi expresión alarmada y Greg leyó.—”El inquilino debe desalojar debido a falta de pago de renta.” —Volvió la mirada hacia a mi buscando algo de información me incorporé de aquel viejo sofá apoyándome sobre los codos.—¿Sabías eso?—Dijo Greg, yo no fui capaz de responder ya que mi madre entró con mi pequeña hermanita, Lily en los brazos.
—Buenos días…—Ella susurro en su propio tono femenino y dulce de madre amorosa.
—Cariño, ¿quieres cereal?—Bajó a Lily de sus brazos, entonces fue cuando Greg dejo caer el documento dejándolo plenamente a la vista de mi madre al levantarse.

—Oye, Le decía a tu precioso hijo sobre la situación del desalojo…—Gruño Greg pero aún estaba en un tono tranquilo mi madre miró el documento y tragó saliva en seco o eso me pareció ver. Greg caminó por detrás de mi madre y dejó la lata de cerveza sobre la mesa. —¿Planeabas decírmelo eh?—Riñó Greg y mi madre se volteó tratando de tranquilizarlo.
—Cariño eh… Sólo fue un error…—Mi madre sonó nerviosa e intento disfrazarlo con una media sonrisa.
—Eres una puta mentirosa.—Él le susurro casi escupiéndole al rostro aquellas palabras llenas de odio, entonces fue cuando yo me incorporé sentándome sobre el sofá.
—¡Cállate!—Lily me observó un tanto asustada, podía ver el miedo en los grandes ojos de Lily.—No te metas Rabbit…—Mi madre se interpuso y se acercó a Greg.—Está bien descuida, yo me encargaré.—Mi madre quiso acorrucarse con Grey y este le respondió con un fuerte empujón.—Quítate…—Gruñó, mi madre gritó al caer entre los cubiertos y demás cosas, como un poseído me levanté del sofá y ataque a Greg dándole varios empujones llenos de furia.
—¡Qué te pasa!—Reñí, noté como Lily se escondió debajo de la mesa al ver como yo le gritaba a Greg cegado de ira.—¡¿CUÁL ES TÚ PROBLEMA?! ¡NO TOQUES A MÍ MADRE!—Mi madre se levantó como pudo de la mesa y me tomo del hombro tirando de mi camisa.
—¡Rabbit, Rabbit, Aléjate, Aléjate de él!…—Mi madre dijo desalentada la miré como me lo imploraba apreté mis labios debido a la rabia acumulada, Greg nos miró con desprecio tomo su saco del perchero y retrocedió hasta la puerta, susurrando con desdén.
—Me voy, no puedo seguir con alguien como tú…—Él se puso el saco mientras miraba a mi madre, mi madre lo miró con el rostro adolorido.
—¡¿Vas a dejar que te hable así?!— Le reproché a mi madre, más que irritado, ella me decía que me tranquilizara cuando interrumpió Greg.—Con dos hijos sin hogar.—Se burló en mi cara.—¡IMBÉCIL!—Le grite, perdí el control me enfureció lo que me había dicho lo tomé de la chaqueta arrastrándolo por el interior de la caravana, lo estampo sobre el costado del refrigerador y luego contra el lavado por fin se desplomó en el suelo, me subí encima de él y lo sujete golpeándolo en el rostro con fuerza, hasta que los nudillos comenzaran a dolerme. Mi madre grito por demás aterrorizada.
¡BASTA, JIMMY NO!—Mi madre tomó nuevamente de mis ropas, tirando de ellas desesperadamente.
—¡Muérete!—Gruñí con rabia miré a Greg con algo de satisfacción al verlo allí tirado siendo incapaz de defenderse. Basta, basta, basta mi madre gritaba nuevamente Greg se levantó como pudo, su rostro ya estaba amoratado por los golpes que le había propinado. Mi madre puso su mano sobre el pecho de Greg mirándolo con terror en los ojos. Detente Jimmy...
¡No! Mi madre no sabía otra cosa que más decir me sentía indignado por aquel hijo de puta que sólo vivía de nosotros mientras él se la llevaba de aquí por allá inventando excusas baratas sobre su incapacidad. Mi madre lo empujó levemente repitiendo aquellas palabras pero Greg no se iba a rendir fácilmente, hizo a mi madre a un lado, abalanzándose contra mí tomándome del cuello empujándome contra el lavado sentí aquel dolor casi partirme la espalda gruñí ante ello sujetándolo de sus brazos para retenerlo, tomé de su camisa empujando con mis puños cerrados contra su pecho y lo empujé recorrimos un tramo sobre aquel lugar estrecho y caímos al suelo de nuevo. Lily permanecía debajo de la mesa cubriendo sus oídos mientras gruñía para no escuchar más quizás era porque no quería ver a su hermano ser golpeado y golpear a alguien más
—¡Jimmy!—Mi madre gritaba de nueva cuenta, eso no me hizo detener, le propiné un puñetazo en la mandíbula de Greg la cabeza de él cayó nuevamente en seco sobre el suelo, mi madre tiró de mis hombros haciéndome retroceder nuevamente—¡Basta, déjalo!—Justo antes de que mi madre lograra separarme de Greg le volví a golpear justamente sobre la mandíbula de nuevo el golpe se sintió en seco y rígido, el escozor en mis nudillos se propago por toda la mano y vibró hasta el codo.—¡Déjalo!—Mi madre gritó insistente; caí para atrás y mi madre cayo atrás mío me sostuve sobre mis brazos respirando jadeante pero aun así no me detuve para ver a mi madre sabía que ella estaba bien, Greg tosió mientras se movía sobre el suelo intentándose levantar, por fin lo logró yo me mantuve en mi posición, abrió la puerta de aquella vieja caravana de un empujón con sus hombros volvió al rostro mirando a mi madre con un desprecio inimaginable salió de aquí dando un fuerte azote en ella sólo nuestras respiraciones agitadas por lo ocurrido inundaban la pieza, escuché llorar a Lily como una especie de gimoteo, me percaté que ella estaba allí echa bolita cubriéndose aun los oídos, completamente horrorizada.
—Oh Dios mío, Lily…—Dije sin aliento, Lily aun con sus manos sobre los oídos volteo a verme con su rostro asustado.—Vamos bebé.—Me acuclillé aproximándome un poco a ella y, repetí.—Ven aquí, todo está bien.—Ella bajó sus manitas y las apoyó sobre el suelo mientras le tendí mis brazos.—Ven aquí bebé, ven aquí.—Ella gateo pero no avanzó. —Todo está bien.—Repetí asintiendo, ella gateó hasta a mí y la abracé poniendo una mano sobre su pequeña espalda y suspiré aliviado al notar que Lily correspondió a mi abrazo. 


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